EXPERIMENTO Y ESTUDIO DEL LANZAMIENTO DE COHETES
Lucas
Zapata, Leonardo Donoso
Summary
Man has
been imagining many methods, some totally surprising, to move from Earth to
other stars. Sometimes these methods were based on physical principles that he
thought he knew well, but in practice could never have worked and others were
simply ingenious products of his imagination that did not respond to the laws
of nature. Such is the case of the mysterious anti-gravitational force, which
so easily solved all the problems of flights through space, that some of the
procedures used, such as allowing oneself to be carried away by the flight of
birds, the use of artificial wings, hot air balloons etc. regardless of the
physical impossibility of such a long journey in a reasonable time, they lacked
scientific basis from the discovery of the existence of the vacuum between
Earth and the Moon, due to the experiments of Torricelli, who had invented the
barometer in 1643 , and de Blas Pascal, who, in 1648, measured the atmospheric
pressure existing in different heights of a mountain, arriving at the
conclusion that the air layer did not extend indefinitely through space, but
had a certain height. Finding the vacuum after it. Of all the means imagined in
these stories, the only one that would make flights through space viable is
that of the rocket drive, an apparatus that was known since ancient times,
although it would not have received enough attention and was relegated to a few
aspects. Very secondary in their practical applications. One of the
advantageous characteristics of the rocket is that its speed can be regulated
so that the heating caused by the resistance of the air when crossing the lower
layers of the atmosphere is tolerable. At the moment of takeoff, the speed of
the device is reduced, to increase gradually as it reaches the upper layers,
where the resistance is minimal, and finally reaches its maximum speed in a
vacuum where the air resistance is zero.
El hombre ha estado imaginando muchos métodos,
algunos totalmente sorprendentes, para moverse de la Tierra a otras estrellas.
A veces, estos métodos se basaban en principios físicos que creía conocer bien,
pero en la práctica nunca podrían haber funcionado y otros eran simplemente
productos ingeniosos de su imaginación que no respondían a las leyes de la
naturaleza. Tal es el caso de la misteriosa fuerza anti gravitatoria, que
resolvió tan fácilmente todos los problemas de los vuelos a través del espacio,
que algunos de los procedimientos utilizados, como dejarse llevar por el vuelo
de las aves, el uso de alas artificiales. , globos de aire caliente, etc.,
independientemente de la imposibilidad física de un viaje tan largo en un
tiempo razonable, carecían de una base científica desde el descubrimiento de la
existencia del vacío entre la Tierra y la Luna, debido a los experimentos de
Torricelli, que había inventado el barómetro en 1643, y de Blas Pascal, quien,
en 1648, midió la presión atmosférica existente en diferentes alturas de una
montaña, llegando a la conclusión de que la capa de aire no se extendía
indefinidamente a través del espacio, sino que tenía una cierta altura.
Encontrar el vacío después. De todos los medios imaginados en estas historias,
el único que haría viables los vuelos a través del espacio es el del cohete, un
aparato que se conocía desde la antigüedad, aunque no habría recibido
suficiente atención y fue relegado a algunos aspectos. . Muy secundario en sus
aplicaciones prácticas. Una de las características ventajosas del cohete es que
su velocidad se puede regular de manera que el calentamiento causado por la
resistencia del aire al cruzar las capas inferiores de la atmósfera sea
tolerable. En el momento del despegue, la velocidad del dispositivo se reduce,
para aumentar gradualmente a medida que alcanza las capas superiores, donde la
resistencia es mínima, y finalmente alcanza su velocidad máxima en un vacío
donde la resistencia del aire es cero.
Introducción
Para comprender mejor las inmensas posibilidades de
los cohetes en el terreno de la Astronáutica, hay que volver sus principios básicos. Ante todo debemos
partir de la idea de que un cohete es un aparato volador que se desplaza
siguiendo los principios expuestos por Isaac Newton en su famosa Tercera ley
del Movimiento: A una fuerza llamada acción se opone otra llamada reacción, de
igual magnitud, pero de sentido contrario.
Esta fuerza de reacción la podemos comprobar
experimentalmente, observando el retroceso que sufre un cañón o cualquier otro
tipo de arma, cuando dispara sus proyectiles. Si colocásemos un cañón de tiro
rápido sobre una vagoneta de ferrocarril y empezásemos a dispararlo en una
dirección, la vagoneta empezaría a moverse en el sentido opuesto, y si los disparos
se sucediesen a un ritmo más rápido que la duración del impulso de retroceso,
éste se incrementaría sucesivamente y la vagoneta adquiriría una velocidad y
una aceleración crecientes.
El fenómeno se intensificaría si se arrojasen
proyectiles más pequeños y en mayor cantidad, o a mayores velocidades. Lo ideal
sería que se disparasen moléculas de un fluido a su máxima velocidad. Esto es
lo que se produce en el cohete cuando expulsa los gases producidos durante su
combustión, obtenidos mediante la reacción química de sus dos substancias
componentes: el combustible y el comburente.
El mismo principio se aplica a los motores de
reacción de los aviones. Estos aspiran por su parte delantera el aire exterior,
mezclándolo con gasolina pulverizada u otro combustible, en una cámara de
combustión donde se produce su encendido. Los gases obtenidos, en lugar de
mover un pistón como en los motores de explosión convencionales, salen
expulsados por la tobera o salida posterior del motor formando un chorro de
moléculas de alta velocidad, provocando la consiguiente reacción que impulsa el
motor hacia adelante(Lo que se experimentara en laboratorio).
Los motores cohete poseen la gran ventaja de
contener en su interior todo el oxígeno necesario, el comburente, ya sea
mezclado con el combustible, o en depósitos independientes en el caso de
cohetes de combustibles líquidos, convirtiéndose así en un sistema
verdaderamente autónomo, totalmente independiente del medio externo y por lo
tanto capaz de funcionar en zonas donde exista el vacío más absoluto. Este tipo
de motores, denominados anaerobios, obtienen su máximo rendimiento precisamente
en esas zonas carentes de aire atmosférico al no tener que vencer ninguna
resistencia para su desplazamiento, lo que los convierte en los impulsores
ideales de los vehículos espaciales. En este caso el combustible es
queroseno y el comburente oxígeno, mantenido en ese estado mediante altas
presiones.
Como combustible se va a usar una mezcla de ácido
cítrico y de bicarbonato de sodio. Al mezclarse ambos junto con agua, generan
una reacción (reacción ácido-base).
En un cohete el combustible es queroseno o hidrógeno
líquido, y el empuje del cohete se produce por la reacción vertical de los
gases emitidos contra la atmósfera.
Ambos procesos corresponden a la tercera Ley de
Newton, que vamos a enunciar: “si un objeto A ejerce una fuerza sobre un objeto
B, entonces el objeto B debe ejercer una fuerza de igual magnitud en dirección
opuesta sobre el objeto A”
Para empezar
hay que calcular la velocidad inicial (n0) del cohete. Ésta es igual a
la aceleración (a) del cohete multiplicada por el tiempo (t0) durante el cual
ha actuado la fuerza sobre el:
La fuerza actuando sobre el cohete puede calcularse usando
dos ecuaciones. A1 es el área de la sección transversal del cuerpo del cohete.
La aceleración del cohete puede expresarse mediante
la combinación de estas dos ecuaciones:
Al tiempo t0 el cohete ha viajado una distancia
igual a la longitud del cuerpo del cohete (h) y ésta puede expresarse mediante:
Para encontrar la expresión para t0, la ecuación 5
puede reacomodarse:
La velocidad inicial del cohete (ν0) ahora puede
expresarse en términos de variables conocidas al insertar las expresiones para
el tiempo t0 (Ecuación 6) y la aceleración a (Ecuación 4) en la ecuación para
la velocidad inicial (Ecuación 1):
Supondremos que el cohete tiene una trayectoria
parabólica y esto nos permite calcular la ecuación para la trayectoria del
cohete.
Imagen cortesía
de The European Space Camp
Descomponiendo el vector velocidad inicial n0 e sus
componentes x e y, la distancia viajada por el cohete en estas direcciones
será:
En donde g es la constante de la gravedad.
2) De la ecuación para la distancia viajada en la
dirección x (Ecuación 8), se puede insertar una expresión para el tiempo en la
ecuación para la distancia viajada en la dirección y (Ecuación 9), y esto nos
da la ecuación para la trayectoria del cohete:
3) El apogeo del cohete (H) puede entonces
calcularse mediante:
Ejemplos
El
empuje es mayor que peso
·
Combustible
total en el cohete, 1.0 kg
·
Carga
útil que transporta, 2.0 kg
·
Combustible
quemado por segundo, D=0.1 kg/s
·
Velocidad
de salida de los gases u0=1000 m/s
Se considera despreciable la masa del recipiente que
contiene el combustible
1.
Fuerzas
sobre el cohete
2.
Masa
total del cohete=carga útil+combustible
3.
m0=2.0+1.0=3.0
kg
4.
Tiempo
que tarda en agotarse el combustible.
5.
Velocidad
máxima alcanzada por el cohete
6.
Una
vez que ha agotado el combustible, el cohete prosigue su movimiento hasta que
alcanza la máxima altura. Las ecuaciones del movimiento son
El
empuje es menor que peso
·
Combustible
total en el cohete, 2.0 kg
·
Carga
útil que transporta, 9.0 kg
·
Combustible
quemado por segundo, D=0.1 kg/s
·
Velocidad
de salida de los gases u0=1000 m/s
Se considera despreciable la masa del recipiente que
contiene el combustible
1. Fuerzas sobre el cohete
El peso del cohete (2.0+9.0) ·9.8=107.8 N es mayor que
el empuje u·D=1000·0.1=100 N
Se va quemando el combustible sin que se mueva el
cohete hasta el momento en el que el peso se iguala al empuje.
(c+9)·9.8=100
Cuando el combustible c=1.204 kg el cohete empieza a
elevarse. Se han desperdiciado 2-1.204=0.796 kg de combustible.
2. Masa inicial del cohete al despegue
m0=1.204+9.0=10.204 kg
3. Tiempo que tarda en agotarse el combustible
Como hay 1.204 kg de combustible que se queman a
razón de 0.1 kg/s. Luego, el combustible se agota en 12.04 s.
4. Velocidad máxima alcanzada por el cohete
5. Tiempo que tarda en alcanzar la máxima altura
0=7.56-9.8 (t-12.04)
t=12.8 s
Posición del cohete en dicho instante
x=29.62+7.56·0.77-4.9·0.772=32.5 m
Hipótesis
Vamos a averiguar la altura que es capaz de alcanzar
el cohete el realizar la mezcla.
Materiales y Métodos
•
Botella
•
Corcho
•
Cohete
de papel
•
Bicarbonato
de Sodio
•
Papel
10 x 10 cm
•
Taza
•
Vinagre
•
cuchara
En la reacción entre el ácido del vinagre y el
bicarbonato de sodio, se genera un gas, CO2. En caso de estar en un recipiente
hermético, o semihermético, este gas se expande dentro del recipiente, haciendo
presión sobre la tapa y provocando que el recipiente salga volando.
Resultados
Intento 1: se realizó una mezcla de 100ml de agua
con 15 ml de vinagre de vino con 12 gramos de bicarbonato de sodio, y su tiempo
de reacción al producir la reacción fue de 1.3 segundos llegando a no poder
salir el corcho.
Intento 2: se realizó una mezcla de 100ml de agua
con 20 ml de vinagre de vino con 9.6 gramos de bicarbonato de sodio, y su
tiempo de reacción al producir la reacción fue de 1 segundo llegando a no poder
salir el corcho y ser absorbido hacia adentro.
Intento 3: se
realizó una mezcla de 100 ml de agua con 25 ml de vinagre de vino con 11 gramos
de bicarbonato de sodio, y su tiempo de reacción al producir la reacción fue de
2 segundos llegando a una altura de 3.5 metros, tras chocar contra el techo.
Intento 4: se realizó una mezcla de 100 ml de agua
con 30 ml de vinagre blanco con 8.5 gramos de bicarbonato de sodio, y su tiempo
de reacción al producirse la mezcla fue de 18.4 segundo llegando a una altura
de 2 metros.
Aclaración: se realizó la experimentación en un
lugar bajo techo cuya altura es de 3.5 metros de altura.
Conclusión
Para concluir podemos decir que la altura mayor
alcanzada fue de 3.5 metros con 11 gramos de bicarbonato de sodio, y no se
puede realizar este experimento sin el bicarbonato de sodio ya que no se
produciría el gas CO2 que es el que aplica presión sobre el corcho para poder
salir porque se queda sin lugar en la botella, y al ser reaccionado ya sea
tanto con vinagre o ácido cítrico. También se puede decir que nos resultó un
experimento no muy difícil de realizar y que para realizarlo hay que tomar las
precauciones correspondientes como tener lentes de protección, guantes y que no
hayan vidrios cerca.
Bibliografía
https://historiaybiografias.com/cohete02/
https://www.scienceinschool.org/es/2012/issue22/rockets
https://www.experimentoscientificos.es/experimento-cohete/
http://www.sc.ehu.es/sbweb/fisica/dinamica/cohete3/cohete3.html
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